VIAJE A TIERRA SANTA

El viaje a Tierra Santa fueron 6 días que se pueden resumir como una experiencia enriquecedora, tanto a nivel personal como espiritual. Acompañados con el resto de la comunidad de nuestra parroquia, pudimos recorrer los sitios más importantes del cristianismo.

Como jóvenes fue una experiencia que va a tener un gran impacto en nuestra vida y nuestra fe. Estar en el lugar donde empezó todo, donde nuestra religión y nuestros ideales tuvieron origen es algo muy valioso que no vamos a olvidar. Poder compartir esta experiencia con nuestros amigos, familiares y compañeros parroquianos nos ha permitido entender y profundizar más estos mensajes.

Israel es un país lleno de vida, al igual que Palestina, pero salimos de ellos con la esperanza de que sus conflictos sean solucionados y que sus gentes adopten una actitud tolerante ante la diversidad de religiones y culturas que conviven allí.

Estos días nos han hecho conscientes de que somos mensajeros del Evangelio y la responsabilidad que tenemos en nuestro mundo de dar testimonio y ayudar a los demás a llegar a Él. 

No queremos que estas vivencias acaben con el fin de este viaje sino que podamos plasmarlas en nuestra vida para conseguir una Iglesia viva que siga viviendo acorde a los valores promulgados por Jesús.

Orfanato “Hogar Niño Dios”

Como parte de nuestra peregrinación a Tierra Santa, pudimos entregar en persona al orfanato “Hogar Niño Dios” de Belén los 1600€ recaudados entre los asistentes a la cena cluedo y las donaciones para la “fila cero”, así como lo que recaudamos con el desayuno solidario que organizamos junto a Cáritas.

Fue para nosotros una gran experiencia conocer de primera mano la labor diaria que realizan las monjas, haciéndose cargo del cuidado de los casi 40 niños que allí viven, todos ellos con algún tipo de discapacidad física o psíquica. Además del gran ejemplo de servicio que nos transmitieron las hermanas que allí colaboran, conocer a todos esos niños nos hizo ver recompensado el esfuerzo realizado por todo nuestro grupo en la preparación de las diferentes actividades, ya que sabemos que ese esfuerzo va a ayudar a que vivan algo mejor. Fue para nosotros una lección de que en nuestra mano está luchar por un mundo mejor y sin duda, nos dio mucha fuerza para seguir haciendo actividades con este tipo de fines benéficos.